El Ghee, la mantequilla sin lactosa de la medicina Ayurveda

Por Fernanda Santoscoy - Nutrióloga y jefe de desarrollo de producto en YEMA


¿Alguna vez te has encontrado con algo que te haga preguntarte por qué no lo conocías antes? Son de esas cosas que enamoran a primera vista y que simplemente te son incomprensibles. Para muchas personas el ghee es uno de esos tesoros que permanecieron mucho tiempo escondidos. Y es que de verdad que es un sueño hecho realidad.

¿Qué es el ghee exactamente?

El ghee es una mantequilla clarificada la cual se obtiene mediante un proceso que parte por derretir mantequilla hasta el punto en el que se separa en grasas líquidas y sólidos lácteos. Una vez separados, el siguiente paso consiste en eliminar los sólidos de la leche para hacerla libre de lactosa y caseína (proteína de la leche). Como resultado se obtiene una mantequilla ideal para aquellas personas intolerantes a la lactosa.

Dentro de la cocina tiene las mismas funciones que una mantequilla tradicional, aunque el ghee tiene un punto de humo sumamente alto de 250ºC (bajo esta temperatura no se quema - en comparación el punto de humo del aceite de soya es solo de 160°C). Esto lo hace una gran alternativa para freír sin crear toxinas y manteniendo todas sus propiedades nutrimentales como las vitaminas A, E y K, entre muchas otras.

Los orígenes del ghee, la medicina Ayurveda de la India

El Ayurveda es la medicina más antigua del mundo, ya que surgió en la India hace más de 3 mil años y hoy en día se sigue utilizando. El significado de Ayurveda es el resultado de dos palabras: ayur (vida) y veda (conocimiento). A pesar de que es conocida como una medicina, realmente es una filosofía ancestral, la cual entiende que la salud es mucho más que la simple ausencia de la enfermedad.

De acuerdo a la Ayurveda, la salud no es exclusivamente un estado en el que se encuentra el cuerpo, sino un equilibrio entre el alma, la mente, los sentidos y el cuerpo, con la naturaleza y el cosmos. Después de tantos años, hoy en día se sigue practicando en todo el mundo y todos tenemos a la mano productos que pertenecen a la Ayurveda, como lo es el ghee.

Ahora, seguramente te preguntarás ¿por qué es un alimento milenario que forma parte de esta medicina? El Ayurveda considera que el ghee es la fuente de grasa más saludable y nutritiva, gracias a todas sus propiedades. De acuerdo a la medicina Ayurveda, es un alimento que promueve la longevidad y que nos protege contra varias enfermedades.

Beneficios del ghee y otras maravillas ayurvédicas

Más allá de ser una gran alternativa de la mantequilla tradicional, de ser sumamente bueno para cocinar a altas temperaturas y de darle un sabor muy especial a tus platillos, el ghee tiene muchas propiedades beneficiosas para nuestra salud. Estas son algunas de ellas, junto con otros cambios vitales de acuerdo a la Ayurveda:

  • Es fuente de vitaminas A, D, E y K2, las cuales no son tan sencillas de obtener en la dieta. Al tener vitamina A y E aporta antioxidantes, ayudando a proteger el organismo de los radicales libres.
  • Es fuente de minerales como zinc, calcio y fósforo.
  • De acuerdo a la Ayurveda, fomenta la mejora de la memoria, el fortalecimiento del sistema nervioso y del cerebro.
  • Posee ácido butírico (grasa saturada de cadena corta), conocido por sus efectos positivos sobre el sistema inmunológico e inflamación.
  • Es un desinflamatorio natural y funciona como remedio para quemaduras o cortadas (aplicándolo directamente sobre la herida).

Y la lista continúa, pero no acabaríamos nunca si mencionáramos todas las cosas buenas que el ghee nos puede aportar. Es por eso que se le conoce como “el oro líquido”.

¿Cómo utilizar el ghee?

A pesar de que se puede relacionar como un alimento para platillos dulces, el ghee también se puede utilizar perfectamente para platillos salados o en bebidas. Es un producto realmente único, ya que aunque su apariencia sea similar a la mantequilla tradicional, su consistencia es diferente y la ausencia de caseína y lactosa permiten que tenga un sabor extraordinario.

Realmente podemos utilizar el ghee todos los días para cocinar, mientras moderemos su uso y elijamos aquellos que son de gran calidad.

Estas son algunas formas en las que puedes utilizar tu ghee en casa:

  • Como un sustituto del aceite para cocinar. Al tener un punto de humo alto, se convierte en una alternativa más saludable para cocinar y freír, debido a que no genera toxinas y conserva sus propiedades.
  • Úntalo en tu pan, waffles o hot cakes. Es la forma más simple, pero probablemente también la más rica de usar esta mantequilla clarificada.
  • Para cocer verduras como espárragos, calabazas, cebollas o zanahorias. Les da un saborcito especial y un extra de nutrimentos.
  • En infusiones como tés o tisanas. Una cucharadita de ghee permitirá que todas las propiedades de las hierbas sean mejor aprovechadas por tu organismo.
  • Para hacer postres como sustituto de la mantequilla. La próxima vez que hagas galletas, muffins o cupcakes, puedes utilizar ghee. Le dará un sabor delicioso y un toque nutritivo.

La caseína y la lactosa. ¿Por qué removerla?

El ghee fue creado para evitar que la mantequilla se echara a perder en épocas calurosas o por la falta de refrigeración.

Dado que se han eliminado sus sólidos lácteos, no requiere refrigeración y puede mantenerse a temperatura ambiente durante varias semanas. De hecho, como el aceite de coco, puede volverse sólido cuando se mantiene a bajas temperaturas.

Al retirar los sólidos lácteos, eliminas la caseína (proteína de la leche) y la lactosa (azúcar de la leche), ingredientes que suelen causar inflamación, por lo que, el ghee es apto para personas intolerantes a la lactosa y proteínas de la leche.

El oro líquido de YEMA

Por supuesto que siendo un producto tan espectacular, en YEMA no nos podíamos quedar sin desarrollar nuestra propia versión. Siendo un súper consciente, el ghee es algo que simplemente no podía faltar en nuestra familia de productos.

El ghee YEMA viene en un envase 100% reciclable de 265 g, está hecho en México y sigue la técnica tradicional de preparación de la Ayurveda. No tiene nada de sodio y conservadores, pero sí todas las maravillas que ahora ya conoces.

¿Cómo hacer el ghee?

Si quieres hacer tu propia versión casera, realmente no es tan complicado. Probablemente gran parte de los ingredientes que necesitas los tendrás en casa. Aquí te contamos cuales son para 500 g de ghee:

Ingredientes/Utensilios:

  • 750 gramos de mantequilla (sin sal)
  • Una olla gruesa
  • Una cuchara, de madera preferentemente
  • Un envase de vidrio
  • Un colador fino
  • Un pequeño trozo de tela

Procedimiento:

  1. Coloca la barra de mantequilla en la olla y calienta a fuego medio, no es recomendable hacer un precalentado ya que la mantequilla se puede quemar muy fácilmente.
  2. Espera un poco a que la mantequilla comience a derretirse. Deja la olla sin tapar, ya que buscamos que el contenido líquido de la mantequilla se evapore.
  3. Los sólidos de la mantequilla, junto con el agua comenzarán a producir una capa espumosa de color blanco. Mantén la estufa a fuego medio, y poco a poco deja la mantequilla derretida comenzará a hervir.
  4. Los sólidos lácteos de la mantequilla comenzarán a separarse y esto provocará que volvamos a ver la grasa de color amarillo.
  5. Notarás que empezará a hervir con mayor fuerza, lo que formará unas burbujas grandes. Esto es totalmente normal. Desde este punto se recomienda mover constantemente el contenido con una cuchara para evitar que se pegue a la olla.
  6. La capa espumosa se hará más densa, en este momento debes de bajar el fuego un poco más y dejar que hierva a fuego lento.
  7. Espera un par de minutos más y apaga el fuego, sin mover la olla de la estufa. El propio calor del recipiente permitirá que termine de cocerse el ghee. Notarás que en el fondo de la olla ahora tienes una capita de espuma y lo sólidos de color café. Tu ghee ya está casi listo.
  8. Una vez que tengamos una especie de líquido color ámbar y un poco de espuma por encima, ya podemos ir al siguiente paso. Deja que se enfríe un poco el contenido en la olla y podrás comenzar a filtrar el ghee con un colador forrado con el pedacito de tela. Una vez que esté totalmente enfriado el contenido, ya lo puedes tapar. No necesita refrigeración.
  9. ¡Voilá! Tu ghee casero está listo.