Qué son los productos agroecológicos y qué los distingue de los orgánicos

Qué son los productos agroecológicos y qué los distingue de los orgánicos

La industria de los productos agroecológicos cada vez gana más importancia en México, de hecho, en 2020 la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales lanzó un programa para incentivarla en el país, pero ¿qué es la producción agroecológica?

Los productos agroecológicos son aquellos que no tienen químicos ni aditivos sintéticos y se obtienen a través del uso responsable de los recursos naturales, a primera vista esto es muy similar a los productos orgánicos, debido a que se siguen los mismos principios.

Entonces, ¿cuál es la diferencia entre orgánico y agroecológico? En esencia es la certificación, los productos orgánicos están avalados por la ley y por un organismo que confirma su calidad y que se siguieron los procesos establecidos. Por ejemplo, México se rige por la Ley de Productos Orgánicos (LPO).

Sin embargo, la mayoría de las agencias que otorgan la certificación orgánica no son instituciones con operación completa en nuestro país, y el precio del sello varía según el tipo de cambio del dólar americano o del euro; por esta razón, obtener la certificación puede ser poco costeable para los pequeños productores.

Por ejemplo, la agencia de certificación orgánica CCOF dice que las granjas pequeñas pueden ser certificadas por aproximadamente $750 USD el primer año y pagar entre $375 a $575 dólares en años posteriores, en este costo no va incluida la cuota de solicitud ($325 dólares) ni la cuota de inspección ($550 dólares).

Además de realizar los pagos correspondientes, cuando se quiere obtener el sello orgánico hay que esperar mucho tiempo, incluso años, ya que los inspectores hacen una evaluación por fases donde valoran distintos aspectos, desde el estado del suelo hasta el empaquetado.

Tanto el costo como el tiempo pueden resultar un obstáculo para las granjas pequeñas que quieren sacar a la venta sus productos y que siguen todas las pautas de cultivo libre de químicos y amigables con el medio ambiente, es aquí donde entra la denominación agroecológica.

¿Qué es la producción agroecológica?

La agroecología utiliza métodos respetuosos con el medio ambiente, desde las etapas de producción hasta las de manipulación y procesamiento, este tipo de cultivo y crianza de animales no sólo se preocupa por el producto final, sino por todo lo que involucra; por ejemplo, el cuidado de los recursos naturales como el suelo o el agua.

Pero, además de beneficiar al medio ambiente y producir alimentos saludables y de calidad, la agricultura ecológica también tiene un impacto social positivo porque contribuye al desarrollo de las comunidades agrícolas independientes, refuerza la economía en las zonas rurales y fomenta el consumo de productos locales.

¿Cómo saber si un producto es agroecológico?

Los productos agroecológicos generalmente pueden adquirirse en una tienda orgánica, donde antes de comercializarlos verifican si fue elaborado bajo los métodos adecuados; es decir, que sigan prácticas amigables con el medio ambiente y de respeto hacia los procesos naturales de cultivo.

El pilar de este tipo de agricultura es buscar el aumento de los recursos naturales en vez de agotarlos. Lo consigue a través de las prácticas agrícolas orgánicas, como cultivos de cobertura, rotación de cultivos, composta y riego inteligente.

La salud del suelo se beneficia de las prácticas agroecológicas no solamente por la ausencia de químicos que pueden lastimarlo, sino por la rotación de cultivos. Este sistema consiste en alternar plantas de distintas familias y con necesidades nutritivas diferentes en el mismo lugar, durante diferentes ciclos. De esta manera el suelo no se agota y se evitan enfermedades que afectan a algunas plantas.

En pocas palabras, la rotación de cultivos protege la salud del suelo de plagas, enfermedades y problemas de maleza, mediante un cambio constante del producto que se cultiva en ese suelo. Por ejemplo, unos meses se puede cultivar maíz, otros tomates y otros trigo.

Una práctica similar son los cultivos de cobertura, los cuales consisten en cultivar con vegetación viva y raíces que retienen la tierra para evitar la erosión del suelo. El objetivo es el mismo: proteger el entorno en el que crecen los alimentos y que la agricultura sea una práctica en la que realmente todos salgamos beneficiados.

Por otro lado está la composta, una práctica mucho más común ya que incluso la podemos realizar en nuestras casas. Básicamente, es un abono orgánico que se consigue a través de la descomposición natural de residuos orgánicos y, como te podrás imaginar, es muy utilizada la agroecología.

Finalmente, otra de las prácticas agroecológicas utilizadas en el cultivo orgánico es el riego inteligente. Con el objetivo de disminuir el desperdicio de agua que hay en la mayoría de la agricultura tradicional, este sistema usa exactamente el número de agua necesaria para cada cultivo y, por lo tanto, también se evitan los períodos de sequía.

En YEMA reconocemos la importancia que tienen los productos agroecológicos para el medio ambiente y la sociedad, por eso podrás encontrarlos dentro de nuestro catálogo, deseamos apoyar el consumo local y a los pequeños agricultores para crecer de la mano con ellos.

Si tienes alguna duda o quieres compartirnos tu experiencia consumiendo productos agroecológicos, escríbenos a [email protected]

Fuentes:

Greenpeace

Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria

La Jornada

FAO