Cambiarse a un cepillo de bambú para reducir el impacto ambiental

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Por Eduardo Catalán- Equipo de desarrollo de productos de cuidado personal


La elección de nuestro cepillo de dientes es algo muy sencillo. Al pasar unas semanas, vamos al supermercado, llegamos al pasillo de higiene bucal y simplemente escogemos el del color que más nos agrade. Seamos sinceros, la gran mayoría lo hacemos así, sin pensar mucho en cómo uno puede ser mejor que otro.

En YEMA nos encanta buscar la mejor versión de los productos que consumimos o utilizamos todos los días. Es por eso que con el cepillo de dientes no nos podíamos quedar con los brazos cruzados. Lo primero que hicimos fue identificar cuáles eran los principales problemas de los cepillos de dientes tradicionales y el primero que identificamos fue el impacto ambiental.

El cepillo tradicional y su impacto ambiental

Es increíble pensar cómo un producto tan chiquito puede tener un impacto tan grande en el medio ambiente, pero si lo pensamos un poquito más, no resulta tan extraño. El cepillo de dientes es probablemente el producto de cuidado personal que más utilizamos en nuestro día a día, junto con la pasta dientes. Por lo tanto, lo cambiamos constantemente y esos cambios representan un nuevo desecho de plástico.

De acuerdo a un estudio realizado por GreenPeace, en el 2050 habrá más plástico que peces en los océanos. Se calcula que el 1% del plástico que está en los océanos proviene de un artículo de cuidado personal, el cepillo de dientes. Así que esa cosita que parece tan insignificante, realmente sí tiene un impacto ambiental de importancia. ¿La alternativa? El bambú.

Un alternativa, el cepillo de diente ecológico

En YEMA somos fanáticos de los materiales sustentables y el bambú es probablemente nuestra súper estrella. Es un material sumamente resistente, es por eso que lo llaman “el acero vegetal”. Sin embargo, esa no es su gran virtud, lo amamos porque crece muy rápido, sin fertilizantes ni pesticidas, y con poca agua. Además, minimiza la erosión de los suelos porque sus raíces se quedan después de su cosecha. Es por eso que nuestro cepillo dientes tenía que estar elaborado con bambú.

Aunque los cepillos comerciales están hechos de plástico, no podemos olvidar que también suelen tener un empaque de este material y de cartón. Nosotros quisimos dar un pasito más y decidimos utilizar un empaque de caja de cartón reciclado y reciclable.

Otras ventajas del cepillo de dientes de bambú

Adentrándonos en la funcionalidad del cepillo, otro de los problemas que identificamos en los cepillos de dientes tradicionales era el material de sus cerdas. El nylon es un material que puede resultar dañino para el esmalte de los dientes, ya que es muy duro. Sin embargo, en gran parte de los cepillos lo utilizan para las cerdas. Para la versión YEMA nos decantamos por el Tereftalato de Polibutileno (PBT), el cual es un material suave que te ayuda a cepillar sin lastimar los dientes ni la lengua.

La última gran maravilla de nuestro cepillo de dientes es que tiene una infusión de carbón activado. Aunque de momento no está comprobado al 100%, ha dado muy buenos resultados en el blanqueamiento de los dientes.

Resulta curioso cómo al cambiar un producto que parece no tener tanta importancia, podemos contribuir a reducir el impacto ambiental y a mejorar nuestra salud. Para eso estamos en YEMA, porque creemos que los productos deben de ser buenos para ti y buenos para el planeta.

cepillo dientes

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